El gas natural es una de las energías más sostenibles del mercado y cada vez es más habitual encontrar propietarios de viviendas que han decidido instalar calderas de gas natural en sus pisos o apartamentos.

Las redes de distribución de gas natural han aumentando de manera considerable durante los últimos años, creando una solución energética mucho más económica si la comparamos con otras fuentes de energía alternativas.

Todos buscamos mejorar el ahorro en el consumo de gas, electricidad o agua. El consumo diario puede aumentar en determinadas épocas del año y es menester tener un sistema económico para que el ahorro sea máximo. En el artículo de hoy queremos describiros las grandes ventajas que ofrece el gas natural y por qué sigue aumentando el número de instalaciones en España.

Ahorro garantizado, principal ventaja del gas natural

El ahorro es uno los grandes atractivos del gas natural, ya que es una energía mucho más económica que la electricidad. Las calderas eléctricas gastan mucho más y su precio es más alto que las calderas a gas. El precio del gas natural sigue siendo estable y económico frente a otras fuentes de energía que nos ofrece el mercado.

Agua caliente sin interrupción

No tener interrupción en el uso del agua caliente es también una de las grandes ventajas que nos ofrece el gas natural. Muchas personas con calderas de gas butano tienen que esperar a que el agua se caliente, encendiendo la bombona de butano antes. Algo totalmente obsoleto e inseguro, si tenemos en cuenta los avances tecnológicos de las calderas de gas natural.

Energía limpia y fácil instalación

El gas butano es una energía mucho más contaminante y peligrosa que el gas natural. Una de las ventajas del gas natural es que la instalación es bastante sencilla, solo debemos tener acceso mediante las redes de distribución de gas.

Más seguridad

Como comentábamos antes, el gas natural es una de las fuentes de energía más seguras. El gas butano puede ser tóxico e inflamable y las calderas eléctricas pueden sufrir cortocircuitos y provocar incendios en la vivienda.

Además, el hecho que haya que realizar revisiones periódicas obligatorias por parte de técnicos especializados provoca que el gas natural sea una de las opciones más seguras para calentar nuestra vivienda.