Con el paso de los años toda vivienda necesita un “lavado de cara”. Conforme pasa el tiempo nos entra el deseo de llevar a cabo la reforma de nuestra vivienda y adaptarla a los nuevos cánones de interiorismo y decoración.

Cuando llega el momento, es necesario tener en cuenta una serie de factores:

¿Qué quiero conseguir con la reforma?

Debemos conocer nuestras necesidades, pararnos a pensar en cómo usamos la vivienda y qué es aquello que nos resulta esencial. Es recomendable hacer una lista priorizando los aspectos imprescindibles para la reforma: nº de habitaciones, ¿quiero ducha o bañera?, ¿necesito una cocina más grande? ¿quiero más espacio de almacenamiento o ya tengo suficiente?

Todas estas cuestiones que vienen a nuestra mente se relacionan con la distribución del espacio y su funcionalidad, es decir, están estrechamente ligadas con el interiorismo: el punto intermedio entre la arquitectura y la decoración.

Si la reforma que nos planteamos es integral, podemos valorar una redistribución de los habitáculos. Ojear algún boceto o un plano de cómo podría distribuirse el espacio nos sería de gran ayuda para pre-visualizar el espacio.

En este punto sería interesante contactar con una empresa de reformas que nos ayude e incluso que nos oriente. Recibir ayuda profesional nos asegurará que estamos sacando el máximo partido al espacio.

Entonces nos surge la cuestión ¿Cómo elegir la empresa de reformas?

Cuando hablamos de interiorismo y reformas hay muchas vías para encontrar la empresa ideal para nosotros. Podemos utilizar el buscador, visitar los estudios de nuestra zona, pedir recomendaciones a amigos o familiares, etc.

Selecciona algunas de las empresas e infórmate de los servicios que ofrecen, echa un vistazo a los trabajos que han realizado. Los estudios de interiorismo, reformas y decoración suelen tener expuesto un portfolio que muestra algunos de sus proyectos. Siguiendo tus gustos decorativos, escoge un par de opciones entre aquellos proyectos que más se acerquen a tu estilo.

¿Qué coste me supondrá la obra?

Llegamos a un paso fundamental en la reforma de nuestra vivienda: el presupuesto.

Tenemos que ponernos en contacto con las empresas de reformas y pedirles presupuesto para nuestro proyecto.

Como ya hemos comentado, es buena idea conseguir más de un presupuesto para tener una comparativa de precios pero no nos volvamos locos revisando infinidad de ellos. Con esto solo conseguiríamos complicar nuestra decisión, dos o tres presupuestos deberían ser suficientes.

Cuando comience la obra: participa y controla el proceso.

Ya hemos superado los pasos más engorrosos de la reforma pero no debemos olvidarnos de ella. Es recomendable estar pendientes de todo el proceso para comprobar que la obra sigue la línea que deseas.

Aunque estés rodeado de los mejores profesionales puede ocurrir que no nos convenza el resultado. En este caso debemos comunicarnos con el equipo de la reforma y hacerles saber nuestras inquietudes para solucionarlo a tiempo, antes de que la obra esté finalizada.

Si has planificado la obra teniendo en cuenta nuestras recomendaciones estamos seguros de que acertarás con la reforma integral de tu vivienda.