La salud de un edificio no solo se basa en la calidad de su construcción sino también en la conservación y mantenimiento del mismo.

Los problemas que surgen en los edificios suelen estar relacionados con la construcción, con los fenómenos meteorológicos (como la humedad, la lluvia, el viente o la nieve), o con el mantenimiento inadecuado de los mismos.

En el artículo de hoy queremos describir algunos pasos clave para diagnosticar y reparar fisuras en las terrazas o en las azoteas de los edificios. La prevención es tu mejor aliado para que el edificio no sufra daños adicionales.

Un protector antifisura se basa en una protección elástica que puede reparar el daño de una fisura en un edificio. Estos sistemas tienen características y propiedades que ayudan a la reparación de la fisura gracias a la elásticidad.

Propiedades de los sistemas de reparación de fisuras

Adherencia: gracias a su buena adherencia, estos sistemas se adaptan a las superficies más comunes de la construcción de edificios.

Cubrición: Esta característica permite generar más opacidad.

Elasticidad: Como indicábamos más arriba, la elasticidad es una de las características más importantes de estos sistemas y permiten acompañar el movimiento de la grieta unos milimetros.

Resistente a la lluvia y otros fenómenos meteorológicos: Al ser un sistema de protección para exterior, es impermeable permitiendo alejar la humedad y la filtración del agua.

Transpirable: Al ser transpirable, el sistema permite que se evacue la humedad del interior fácilmente.

Fases del sistema de reparación de fisuras

Para aplicar el sistema de reparación de fisuras, debemos tener en cuenta varias fases. Comenzamos con un diagnóstico en el cual debemos analizar el estado de la fisura en nuestra terraza o azotea.

La segunda fase se basa en la preparación de la fisura. Para ello debemos limpiar la humedad, tratar el salitre, eliminar las manchas, y la pintura actual. Esta fase es muy importante porque permite dejar la fisura sin complementos añadidos y lista para la siguiente fase, la imprimación.

La imprimación es la fase dónde se aplica las superficies porosas del sistema antifisuras y permite repara la grieta actual. Por último, se aplica una última capa con el acabado que elijamos a modo estético para finalizar el proceso.