La cerrajería ha sido y será una profesión muy importante en la sociedad debido a su responsabilidad de cara a la seguridad de las familias y viviendas. Un cerrajero es el encargado de velar por la seguridad de los principales accesos a las casas o despachos por lo que si el cerrajero no hace bien su trabajo tendremos problemas a la hora de proteger lo que más queremos.

La cerrajería es casi un arte debido a su carácter técnico y disciplinario. Un buen cerrajero conoce perfectamente todas las piezas y engranajes de una cerradura por muy complicada que sea. El conocimiento de este tipo de bombines de seguridad es algo que se aprende con el tiempo ya que requiere conocimiento teórico pero sobre todo técnica a la hora de evaluar el estado de una cerradura.

Funciones de un cerrajero

Los cerrajeros tienen numerosas funciones que realizan en su día a día para mantener la seguridad de una vivienda. A continuación numeramos unas cuantas.

Instalar cerraduras de seguridad

Obviamente, el cerrajero se caracteriza por instalar cerraduras de seguridad ya que su trabajo se basa en reforzar el punto de entrada principal al inmueble y qué mejor que hacerlo con una cerradura de seguridad. Hay numerosas cerraduras en el mercado, aunque las cerraduras que se suelen instalar ahora son cerraduras antibumping. Puedes consultar más información sobre cerraduras en este sitio web.

Abrir puertas de urgencia

Los cerrajeros de urgencia son aquellos que abren puertas atascadas o que no se pueden abrir por cualquier motivo. Están disponibles 24 horas al día y no tienen descanso en su trabajo, ya que siempre están de guardia para solventar estos problemas que puedan aparecer a la hora de abrir una cerradura. El hecho más habitual es que los propietarios se olviden las llaves dentro de casa y luego no puedan abrir, en ese caso deben llamar al cerrajero de urgencia para que les ayude a volver a entrar en casa.

Evitar métodos de robo como el bumping

El bumping es uno de los métodos de robo más efectivos y simples que existen. Se basa en la introducción de una llave especial en la cerradura y, mediante un golpe, se rompen los pistones de la cerradura provocando la apertura de la puerta. Mediante la instalación de cerraduras antibumping se pone freno a este tipo de técnicas de robo tan peligrosas y tan fáciles de aprender por ladrones poco profesionales.